* Desobediencia Civil * Los Celtas de Boston * Civil Rights Movement * Martin Luther King *

Presidential Medal of Freedom o Medalla Presidencial de la Libertad fue instaurada por John F. Kennedy en 1963 y se ha convertido en uno prestigioso reconocimiento que cualquier persona presumiría con orgullo. Este mérito es otorgado por el presidente de los Estados Unidos en turno a cualquier persona (ciudadano estadounidense o extranjero) que haga alguna contribución especial a la seguridad nacional o a los intereses de los Estados Unidos, a la paz mundial, la cultura o cualquier otro logro significativo; en otras palabras, esta medalla es otorgada a cualquier persona, sin importar su procedencia, que ayude a mejorar la sociedad (claro está, visto bajo el lente del Uncle Sam). Por nombrar algunos: Jesse Owens, Placido Domingo, Walt Disney, Dean Smith, Oprah Winfrey, Alan Page, Michael Jordan, la Madre Teresa, Bob Dylan, entre cientos más han recibido esta medalla; si bien la gran mayoría de los galardonados son ciudadanos norteamericanos, podemos encontrar algunos cuantos extranjeros también. Lo importante es aportar algo que conlleve a un impacto positivo. Bill Gates recibió esta medalla por sus acciones en la filantropía, Ellen DeGeneres por su apoyo a la comunidad LGBTQ+ y Bill Russell por su destacaba participación durante el Civil Rights Movement.

William Felton Russell, nació el 12 de febrero de 1934 en el Deep South. Durante los años treinta la comunidad afrodescendiente de los estados sureños estadounidenses seguían viviendo bajo un regimen de opresión; la esclavitud había sido abolida pero la población seguía segregada. Cuando tenía 9 años, William y su familia se despidieron de Monroe, Luisiana y se encaminaron al estado de California en busca de una vida mejor. Tristemente para Bill y la familia, tres años después de haber llegado a la costa oeste, la madre muere repentinamente en la ciudad de Oakland.

Bill Russell comenzó a jugar College Basketball en los años 50´s en la Universidad de San Francisco o USF, donde consiguió una beca gracias sus jóvenes talentos como basquetbolista. A la fecha, no había más de diez estudiantes negros en todo el campus universitario, cosa que Bill no consideró como obstáculo, desafortunadamente, algunos estudiantes veían esto como una ventaja. Esta brecha racial (que da pie a lo que algunos llaman el white privilege), ocasionaba frecuentes tensiones entre algunos estudiantes. Russell recuerda que había un par de chicos blancos que creían que podían insultar a sus compañeros y hacer lo que quisieran a quienes quisiesen tan sólo por su -privilegiado- color de piel. Claro está que los pocos alumnos negros siempre eran las víctimas de estos abusos. A pesar de la discriminación, Bill supo afrontar la realidad y seguir adelante, hubo un campeonato nacional donde la University of San Francisco ganó 28 de 29 juegos, Russell siendo la estrella del torneo. A pesar de esto, la desigualdad persistía como factor constante, independientemente si eras un famoso deportistas de élite o no.

En 1955 una joven llamada Rosa Parks fue arrestada en Montgomery, Alabama, al no ceder su asiento en un autobús a un pasajero blanco, acción que prende la mecha del Civil Rights Movement encabezado por Martin Luther King, y que Russell integraría más adelante. El siguiente año, en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, el equipo de basquetbol estadounidense capitaneado por William Russell se llevaría la medalla de oro a casa. Desde Australia hasta los Estados Unidos el nombre de Bill apareció en repetidas ocasiones en los encabezados deportivos. De vuelta en USA muchos equipos mostraron su interés en el recién llegado campeón olímpico, pero al final, la que hoy algunos llaman la Atenas de los Estados Unidos fue la que lo acogió. Los siguientes años, con los Boston Celtics como equipo, estarían rodeados de victorias y retos que dieron forma a la carrear profesional de Bill. Esta ciudad al noreste de los Estados Unidos, conocida mundialmente por sus grandes universidades, ideas liberales y población bien educada, fue también, al igual que muchas otras ciudades estadounidenses, testigo de severos conflictos raciales durante los años sesenta.

Russell jugó con los Celtas de Boston desde 1956 hasta 1969, a lo largo de estos trece años, Bill fue el motor y guía de los once campeonatos ganados por el equipo. Así es, once títulos en trece temporadas:

Más títulos que ningún otro jugador en la historia de la NBA; los dedos de las manos no le son suficientes para ponerse los anillos. En contraste, Michael Jordan consiguió sólo seis campeonatos con los Chicago Bulls en quince temporadas.

A pesar de su indiscutible talento para jugar basquetbol, durante su tiempo como jugador de baloncesto, mucha gente todavía seguía mostrando su rechazo hacia él tan solo por su color de piel. En una ocasión, a los jugadores negros de los Celtics que viajaban rumbo al estado de Kentucky para disputar un partido, se les negó la comida en el hotel donde estaban hospedados, ya que, según las leyes segregacionistas de aquellos años, solamente los huéspedes blancos podían consumir alimentos en el restaurant del hotel. Como protesta los deportista negros se reusaron a jugar, esa noche los jugadores que pisaron la cancha en la Universidad de Kentucky fueron únicamente caucásicos. Los espectadores presentes, la liga y la prensa calificaron a los cuatro jugadores afrodescendientes como groseros y descorteses. En cambio, aquellos que estaban a favor del Civil Rights Movement (una minoría en aquel entonces) apoyaron la decisión tomada por los basquetbolistas. Hoy vemos con claridad quienes estaban en el lado correcto de la historia. Ésta no fue la primera ni la última vez que los deportistas negros mostraron su inconformidad a las leyes segregacionistas mediante la desobediencia civil.

De vuelta en Boston, el hogar de William Russell no estaba exento de discriminación y maltrato. Su casa fue víctima de vandalismo en repetidas ocasiones; criminales entraban a su casa y destruían sus trofeos y pertenencias, algunos otros se conformaban con tan sólo defecar en su cama, su único propósito era denigrar al basquetbolista. Además, Bill y su familia recibieron serias amenazas de muerte durante su estadía en Massachussets. Sin embargo, después de haber sufrido atentados por parte de criminales y racistas, y de las constantes críticas de los fans y la prensa por su acciones de desobediencia civil, Russell siguió su lucha por la dignidad y la igualdad. Nuevamente, hoy podemos decir quienes estaban en el lado correcto de la historia.

El apoyo por parte del resto de los jugadores y el entrenador Arnold “Red” Auerbach (couch de 1955 a 1966) no pasó por desapercibido. En una ocasión, previo a un juego oficial en el estado de Indiana, el gobierno local dio la bienvenida a los bostonianos con un almuerzo. Como gesto de bienvenida y de manera simbólica, se le regalo a cada uno de los jugadores la llave de la ciudad. Ese mismo día, después de finalizado el juego, los Boston Celtics decidieron salir a buscaron un lugar para cenar, eran las dos de la mañana y sólo había dos lugares abiertos. Los dos restaurantes servían white-only. Sin titubear, esa misma noche los jugadores celtas, en su mayoría blancos, decidieron investigar donde era la casa del alcalde, se dirigieron hasta ahí y le regresaron las llaves. A raíz de actos de discriminación racial como este, la integración del equipo se hacía cada vez más fuerte y el público comenzaba a notarlo.

Eran muchas las luchas que se estaban librando, algunas dentro de la cancha y otras fuera de ella. La guerra de Vietnam, el movimiento hippie, la crisis de los misiles con Cuba y el ya mencionado movimiento de los derechos civiles encabezado por Martin Luther King fueron los sucesos más controversiales en los 60´s. En 1963, MLK dio su famoso discurso I have a dream ante una multitud de más de 250,000 espectadores en la ciudad de Washington, D.C., mientras, Russell se sumaba a las filas de los deportistas negros que buscaban justicia y la igualdad.

Las minorías eran sofocadas. La comunidad afroamericana no era escuchada a pesar de ser violentamente oprimida. Muhammad Ali fue uno de los primeros deportistas negros en alzar la voz, captando así la atención de los medios de comunicación, que no sólo lo veían como un deportista, sino también como un ciudadano preocupado por las injusticias raciales y el abuso policial en las calles. Al poco tiempo Kareem Abdul-Jabbar, Bill Russell y otros deportistas siguieron el ejemplo y comenzaron a hablar ante las cámaras. Los fans y la prensa atacaron a los deportistas. El público en general criticó fuertemente las acciones de aquellos atletas que luchaban por sus derechos. Sin embargo, ellos no se detuvieron.

El año en que Russell comenzó a jugar en Boston (1957), fue también el primer año en que el equipo, dirigido por el entrenador “Red” Auerbach, ganaba su primer campeonato en la NBA; más impresionante aún que lo hizo con tres rookies en la alineación inicial, siendo Bill uno de ellos. Hay que recordar que los jugadores negros eran sólo unos cuantos en aquella época (hoy en día alrededor del 75% de los jugadores de la NBA son afrodescendientes) y que a los novatos generalmente se les dejaba en la banca. De aquí en adelante los triunfos para Russell y para los Boston Celtics no dejaron de llegar. Bill fue nombrado cinco veces el NBA Most Valuable Player y convocado para el All-Star Game en doce ocasiones. Además, fue el primero en repetir el premio de Most Valuable Player en la historia de la NBA. Los Boston Celtics, liderados por Bill Russell son al día de hoy, el único equipo de todos los major sports con ocho campeonatos seguidos. Nadie, en ningún otro deporte ha logrado algo similar.

En 1965, Malcolm X, otro defensor y líder de los derechos civiles en Norteamérica fue asesinado. La lucha seguía. El siguiente año, y durante tres temporadas, Russell fungió como player-coach, convirtiéndose no solamente en el primer entrenador negro de la NBA, sino también, en ser el primer entrenador negro en todos los deportes en América del Norte. Un gran logro a favor del Civil Rights Movement. Desafortunadamente, la primera temporada como entrenador fue un fracaso deportivo para Bill, por primera vez en ocho años los Boston Celtics no calificaban a los playoffs. Las críticas no tardaron en llegar. Bill Russell, con 2.08 metros de altura, generalmente se mantenía en silencio, el gigante introvertido prefería dejar que sus acciones hablar por él. La siguiente temporada, en 1968, Bill Russell se convirtió en el primer entrenador negro en la historia en ganar un campeonato (y su décimo anillo como jugador). Un punto más para la oprimida comunidad negra. Unos meses antes, en Memphis, Tennessee, Martin Luther King moría asesinado.

Fue hasta sus 65 años, cuando llegó a un acuerdo con HBO para contar su historia, antes de esto, su vida era en parte un misterio. Bill no era rudo ni violento, sencillamente indiferente. Prefería mantener un perfil bajo ante la sociedad. “No recuerdo un solo día en el que me haya sentido cómodo firmando un autógrafo” expresa Russell ante las cámaras de HBO Sports. En este documental, se muestra sin escrúpulos la mítica personalidad del basquetbolista, su inaccesibilidad fuera de la cancha y su poca empatía con los fans que lo admiraban. La mayoría lo calificaba como arrogante; su indiferencia le trajo pocos elogios y mucho desdén. Su hija Karen Russell dice con orgullo que a su padre realmente no le importa lo que los demás piensan sobre él. En otras palabras, a Bill no le molestaba ser percibido como alguien con una personalidad enigmática y distante, él se mantenía tranquilo pues su carrera deportiva y su participación en el movimiento por los derechos civiles eran sus únicas prioridades.

 

Como jugador, lo que más destacaba de él era su defensiva. Muchos decían que era impenetrable. No obstante, con frecuencia durante algunos juegos llegaba a encestar más puntos que sus compañeros ofensivos. Llegó incluso a agarrar más de cincuenta rebotes en un solo partido; su altura es de 6 pies y 10 pulgadas, la envergadura de sus brazos de 2.24 metros (7 pies y 4 pulgadas) eran la clave. En 2009, el premio otorgado al mejor jugador durante la final de temporada fue renombrado en honor a este basquetbolista, ahora se le conoce como Bill Russell NBA Finals Most Valuable Player Award.

Andrés A. Cánovas
17/Julio/2019

Close Menu