* Educación * Filantropía * Grand Slam * Títulos

Alegre, original, sencillo, hombre de familia, modesto. Así es como mejor se puede describir a quien ha mantenido por más tiempo el puesto #1 como el mejor jugador de tenis según la Association of Tennis Professionals. Rafael Nadal 196 semanas como número uno, el serbio Djokovic 238, Andy Murray con 41 semanas, Roger Federer… 310.

Quien tiene el segundo puesto en el ranking es el estadounidense Pete Sampras con 286 semanas, quien se retiró de las canchas en el 2003, mismo año en que Roger Federer ganó su primer Grand Slam en Londres. Desde entonces ha logrado acumular un total de veinte títulos, más que ningún otro tenista en la rama individual varonil. El segundo puesto en títulos acumulados lo lleva su contemporáneo y rival favorito por excelencia, el español Nadal con diecisiete. Si te impresiona Roger y sus veinte títulos Grand Slam, adivina cuantos tiene Serena Williams.

Australian Open, French Open, Wimbledon, y US Open son los cuatro torneos de tenis con más peso a nivel mundial. Los tan mencionados Grand Slam. En Australia y Estados Unidos se juega en enero y agosto-septiembre respectivamente, ambos torneos se juegan sobre hard courts, comúnmente de cemento. Son las más comunes a lo largo del globo ya que son las que necesitan menos mantenimiento. Si alguna vez has jugado tennis como amateur seguro fue en una cancha de estas.

En Paris, Francia el torneo toma lugar entre mayo y junio. El Roland-Garros, como también se le conoce al French Open es sinónimo de clay – cancha de arcilla, polvo de ladrillo o tierra batida. La favorita del español Nadal. Algunas características de esta cancha es que reduce la velocidad de la pelota y el bote tiende a ser más alto en comparación con la pista de cemento o césped. Recuerdas que mencioné que Nadal tiene diecisiete títulos, pues once de ellos fueron sobre clay. Federer solamente uno.

Por último, Wimbledon, para muchos el Grand Slam más prestigioso, no sólo por ser el torneo de tenis más antiguo del mundo, sino también por su tradicional código de vestimenta blanco, la pista de césped y la ausencia de patrocinios en el campo de juego, mantenido así desde 1877. En los meses de junio y julio, londinenses y turistas amantes del tenis, se reúnen para ver a los mejores jugadores mostrar su talento sobre el césped, con la esperanza de presenciar un juego veloz y comer las tradicionales strawberries and cream. Las canchas de hierba, un distintivo del torneo, difícilmente se pueden encontrar fuera de Reino Unido, ya que el mantenimiento del césped tiende a ser bastante elevado comparado con las de arcilla o de cemento. Otra razón más del alto prestigio del Wimbledon.

La popularidad del tenis sigue creciendo al igual que la población. Existen muchos otros torneos de tenis a parte de los cuatros majors mencionados anteriormente, así como una infinidad de partidos de exhibición. En 2005, el tenista suizo y, según dijo la BBC, “tal vez la estrella deportiva más grande en la historia”, Andre Agassi (quien se retiró un año después), disputaron un partido de exhibición en lo más alto del lujoso hotel Burj Al Arab, en Dubai. Sobre el helipuerto del rascacielos, a 221 metros de altura, se montó una cancha de césped sintético, donde los únicos presentes eran Federer y Agassi, ni siquiera había juez. Las imágenes son impresionantes. La influencia del tenis sigue ganando terreno, si crees que jugar tenis en la cima de un edificio sobre un helipuerto está a otro nivel, te invito a checar el proyecto del arquitecto Kotala Krzysztof y su idea de montar un estadio de tenis bajo el mar. Y sí, también en Dubai.

A pesar de que él mismo reconoce que no fue de los mejores estudiantes durante su niñez, Federer considera que la educación es fundamental en todos los aspectos. En 2004, un año después de su primer Grand Slam en Wimbledon, decidió fundar Roger Federer Foundation. “Es tiempo de mirar hacia adelante y ver no solo lo que quiero lograr como jugador de tenis profesional sino también como ser humano” comentó Roger en una entrevista a la CEO de la fundación Janine Handel a finales del 2018. “En la fundación creemos que cada niño merece una oportunidad y debe tener acceso a la educación”. Cuando comenzó la fundación a sus 22 años de edad, no sabía el impacto que tendría en los años venideros, dice Roger con esa alegre sonrisa que le caracteriza. “Al inicio no estaba seguro en lo que me estaba metiendo, tuve que asesorarme y analizar cuál sería el mejor camino por tomar”.

El objetivo de la fundación es muy preciso, educación para niños en el sur de África. Actualmente, hay más de 300,000 niños bajo alguno de los programas de la fundación distribuidos entre Malawi, Zimbabue, Zambia, Botsuana, Namibia y Sudáfrica, y unos pocos en Suiza, su país natal. Roger sabe que no le quedan muchos años más dentro de las canchas, lo dijo a mediados del 2018 cuando hablaba sobre su nuevo patrocinador, Uniqlo. Después de más de dos décadas, Federer decidió terminar su relación con Nike y recientemente firmó un contrato con la marca japonesa por 10 años, por la modesta cantidad de $300 millones de dólares, reporta la revista Forbes. Si bien su edad no da para muchos años más en las pistas de tenis, su espíritu y actitud están enfocados en su organización. “La Fundación es un proyecto a largo plazo y apenas estamos en el inicio” comenta Roger (a pesar de llevar ya 13 años con el proyecto andando), ya que planea, después de retirarse del tenis, seguir recaudando fondos para poder invertirlos en su fundación y llevarla más lejos. La educación trae consigo grandes frutos, y como dice el tenista estrella “la educación es un prerrequisito para reducir la pobreza”.

Roger cree que involucrar el deporte en los planes educativos es esencial para que un niño logre desarrollar sus capacidades al máximo. Y muy importante también es el balance entre la familia y el trabajo. Como mencionamos al inicio, es un hombre de familia. A su esposa Mirka y sus cuatro hijos (los cuales vinieron en pares, las gemelas en 2009 y los gemelos en 2014) se les ve con frecuencia en los banquillos. Posiblemente una de las razones por las que veamos a Roger con su porte ejemplar dentro del a cancha. Federer tiene la aspiración de que sus hijos, dentro de unos cuantos años, ya que hayan crecido y madurado, sigan su ejemplo con respecto a la filantropía.

Ya sea jugando un partido de exhibición o impulsando la educación en los países más necesitados, Roger seguirá mostrándose lleno de pasión y energía en los próximos años.

Andrés A. Cánovas 
14/Julio/2019

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